El desarrollo energético sostenible se presenta como un gran reto para intentar ralentizar el cambio climático.

Un reto que, para poder llevarlo a cabo, Naciones Unidas Para el Desarrollo Sostenible ya ha establecido 17 objetivos. La finalidad es que toda la ciudadanía pueda acceder a una energía sostenible y asequible, que sea capaz de reducir al máximo las consecuencias del cambio climático.

Desarrollo energético sostenible

Dentro de estos 17 objetivos, el referido a las políticas de desarrollo energético sostenible es fundamental. En esta misma línea la Unión Europa impone en su Directiva 2010/31/UE, relativa a la eficiencia energética, a los estados miembros articular medidas legales para garantizar el consumo energético casi nulo en los edificios.  Esta implementación tiene dos fechas clave:

  • El 31 de diciembre de 2018 para los edificios públicos.
  • El 31 de diciembre de 2020 para todos los edificios de nueva construcción, así como, para todos los que estén en proceso de reforma.

 

Otros factores muy importantes para garantizar el mencionado consumo casi nulo es la utilización de energía procedente de fuentes renovables (obtenida in situ o en el entorno). Igualmente, otros aspectos relevantes son las características de los materiales, la iluminación natural y la optimización del consumo de las instalaciones térmicas y eléctricas, entre otras.

Desarrollo energético sostenible

En este marco, se encuentra la Bomba de Calor, como una solución que contribuye a un edificio de consumo casi nulo.Esta tecnología que utiliza energía procedente de fuentes renovables (aire-agua-tierra), a la vez que ayuda al desarrollo energético sostenible, se presenta como uno de los sistemas que más favorece la reducción de emisiones de CO2. Todo esto dará lugar a nuevos tejidos urbanísticos y a una nueva filosofía de vida basada en la sostenibilidad.

Otros retos del desarrollo energético sostenible

El mayor reto es conseguir que la sociedad esté mentalizada de que sin un desarrollo energético sostenible no hay futuro. En esta línea están las políticas de descarbonizacion que propugna la Unión Europea, tendentes a terminar con la dependencia de los combustibles fósiles, que todavía suponen una parte mayoritaria, según la Agencia Internacional de Energía.

Retos del desarrollo energético sostenible

Este nuevo desarrollo energético sostenible nos lleva a implementar otros modelos económicos alternativos, como la denominada “Economía Circular” que se presenta como clave para reducir el consumo y gestionar los recursos en un ciclo repetitivo que mantiene las constantes de: producir, consumir y reutilizar. Todo ello con vistas a disminuir el consumo energético y optimizar todo el proceso de reciclaje. Por lo anterior no cabe duda que es necesario desarrollar políticas de reutilización eficientes para evitar que los recursos naturales no se agoten.